Dessì confesó su entusiasmo desde niña por
convertirse en actriz, pero el ambiente musical que se vivía en su
familia (su tía era mezzosoprano y decidió imitarla pronto) le
llevó a estudiar música desde los cuatro años y a optar por el
mundo de la canción lírica a los diez. Compaginar la música con la
interpretación es esencial --dijo-- para un artista aunque también
resulta "muy difícil". "Ante todo, lo primero es ser dueños de la
propia técnica vocal para eliminar los miedos que tenemos todos
los cantantes. Después, ayuda mucho conocer bien el personaje".
Daniela Dessì debutó en Florencia con 'Madama
Butterfly' y ha intepretado este personaje en teatros de todo el
mundo como Nagasaki (Japón), el Metropolitan de Nueva York, la
Scala de Milán, la Opera de Palermo y, probablemente, en un futuro
próximo, en el Liceo de Barcelona. En su opinión, este papel
podría estar cercano a cualquier mujer de nuestra sociedad actual
en el sentido de que se abre al mundo en el que vive y tiene un
sueño de amor. Aún así calificó esta propuesta de "desafío" para
una cantante occidental que, como ella, debe encarnar un personaje
japonés.
LIRICA Y CINE
La nueva producción que ahora ofrecerá el
Teatro Real ha contado con la dirección escénica de Mario Gas, un
montaje que, según Dessì, "respeta las necesidades de los artistas
y no molesta ni la musicalidad ni la interpretación de los
personajes". La soprano dijo estar encantada de trabajar con
directores que le proponen indeas (las comparta o no) y elogió que
Gas haya intentado aunar lo lírico y lo cinematográfico que tiene
esta pieza de Puccini.
Asimismo, la artista afirmó que cuando un
director de escena le propone algo que no le gusta intenta
"discutirlo serenamente". Sin embargo, reconoce que hay veces que
es preciso "hacerse respetar gritando, porque algunos directores
tienen ideas muy extrañas".
Daniela Dessì confesó haber tenido que superar
algunos prejuicios al principio de su carrera derivados,
inicialmente, de tener una cara bonita. "Superado esto te ves en
la necesidad de dar lo mejor de tí misma para demostrar que tienes
una buena voz hasta que, por fin, el público te aprecia por lo que
oye", señaló. La artista dijo haber decidido "no ceder ante ningún
compromiso", una actitud que al final es muy agradecida.
Respecto a las prisas que los jóvenes cantantes
de hoy tienen por hacer su carrera, Dessì calificó de "error"
cantar papeles que no se corresponden con las cualidades naturales
de una voz, lo que puede perjudicarla seriamente . "La carrera se
hace con los años, paso a paso, y no estaría mal que se recuperase
el antiguo sistema de formación que llevaba a los cantantes que
empezaban a actuar en teatros pequeños", dijo. "Hoy en día es más
facil trabajar desde el principio en un gran teatro, algo que
supone una enorme responsabilidad para los cantantes y que puede
afectar negativamente a su voz", añadió.
PROMESAS INCUMPLIDAS
Respecto a la política cultural que vive Italia
actualmente con el gobierno de Berlusconi, Daniela Dessì dijo que
se han hecho muchas promesas y que los italianos están esperando
que se cumplan. La cultura, y especialmente la música ("la
cenicienta de este Gobierno"), deberían de tomarse más en serio.
La artista se mostró a favor de abrir la música a la escuela como
fórmula para mantener una parte del bagaje cultural que tiene su
país. Asimismo, afirmó que Italia está aún muy lejos de entender
esto así.
Dessì no se considera "una gran diva" : "Hago
mi trabajo cada día y lo que me interesa es el nivel artístico, no
lo que se dice desde fuera". Para ella, sin embargo, hay y ha
habido divas indiscutibles como la propia Montserrat Caballé,
María Callas o Mirella Freni. Todas ellas, artistas "con gran
personalidad".